Los proveedores pueden derivar a los pacientes para que se sometan a procedimientos endoscópicos de dos maneras:
Los servicios de endoscopia se dirigen principalmente a pacientes con síntomas gastrointestinales (GI), como dolor abdominal inexplicable, sangrado, anemia o resultados anormales en pruebas de imagen o de laboratorio. Realiza exámenes del estómago y del sistema digestivo.
Los criterios de derivación suelen incluir un formulario de derivación completado, el historial clínico pertinente y los resultados de laboratorio recientes (por ejemplo, hemograma completo, estudios de hierro) o imágenes, según la indicación. En algunos casos, también pueden ser necesarios exámenes previos al procedimiento, como ajustes de la medicación (por ejemplo, anticoagulantes) o el consentimiento informado.