La asistencia sanitaria requiere acompañar al paciente a lo largo de todo su proceso de salud, desde el diagnóstico hasta la recuperación. Nuestros hospitales de Waterloo Wellington colaboran para acercar la atención lo más posible a nuestros pacientes y garantizar que se centre en la persona, no en el diagnóstico.
Natalia no solo es una paciente, sino que también es una de las enfermeras especializadas WRHN. Cuando le diagnosticaron cáncer de mama, vivió nuestro sistema sanitario desde una perspectiva diferente: como alguien que se enfrentaba a la incertidumbre, la vulnerabilidad y decisiones profundamente personales sobre su atención médica. La historia de Natalia refleja cómo seguimos avanzando en nuestra prioridad de la atención personalizada, impulsada por la innovación y basada en nuestro compromiso de ser un sistema sanitario colaborativo y orientado al aprendizaje.
Recibió tratamiento en el Centro WRHN , donde hay un momento que destaca especialmente. Un médico se sentó a su lado y le explicó con detalle su plan de tratamiento, paso a paso. Lo que al principio le parecía abrumador pasó a ser comprensible y manejable. En ese momento, la atención personalizada significó algo más que la experiencia clínica; significó empatía, claridad, dignidad y tiempo.
El proceso de Natalia continuó con una intervención de reconstrucción mamaria en el Cambridge Memorial Hospital. Esta siguiente fase de la atención médica no fue meramente técnica, sino que tuvo un carácter personal. Para ella, la reconstrucción fue una parte importante de su recuperación, ya que le ayudó a sentirse completa de nuevo y le dio fuerzas y confianza para seguir adelante.
Su experiencia pone de manifiesto el poder de trabajar como una red interconectada. En toda WRHN, los equipos colaboraron para rodearla de un conjunto coordinado de apoyos y servicios —atención clínica, experiencia quirúrgica y orientación compasiva—, garantizando que recibiera la atención adecuada, en el momento oportuno y en el lugar adecuado. La innovación permitió transiciones fluidas. La colaboración entre centros y socios garantizó la continuidad. Y una mentalidad orientada al aprendizaje permitió a los equipos responder a sus objetivos y preferencias particulares.
La historia de Natalia nos recuerda que avanzar en la atención personalizada significa tener en cuenta a la persona en su totalidad, no solo el diagnóstico, y diseñar planes de atención junto con los pacientes, no solo para ellos, aprendiendo de la experiencia de cada paciente para mejorar la siguiente.
«Me sentí abrumada. Aunque creas que puedes asimilar la información, es muy complicado. La Dra. Califaretti, una de las mejores oncólogas que he conocido, a pesar de lo ocupada que estaba, se sentó a mi lado y trazó un plan de acción desde el día del diagnóstico, pasando por el tratamiento, hasta el final. Cuando terminé el tratamiento, volvimos a mirar ese plan y dijimos: “Mira todo lo que hemos conseguido y dónde estamos ahora”».
— Natalia, enfermera especializada y paciente